A través de la reflexión, la observación y los ejercicios corporales, aprendemos a mirar nuestra casa desde otro lugar y a descubrir qué puede mostrarnos sobre nosotros mismos.

Porque cuando podemos percibir lo que ocurre en el espacio y en nuestro cuerpo, también podemos empezar a escucharnos

Observaremos cómo se relaciónan el espacio, el cuerpo, nuestros hábitos, nuestros ritmos y nuestra manera de estar.

No se trata de transformar la casa ni de encontrar recetas para vivir mejor en ella.

Se trata de detenernos, observar y descubrir qué nos revela esa relación sobre nuestra propia forma de habitar.

Porque una casa no tiene que ser perfecta para convertirse en hogar.

A veces solo necesitamos volver a encontrarnos con ella.

Diseño Humano

Mirarte de otro modo para volver a ti.

Diseño Humano ofrece una lectura de tu forma particular de ser, de tomar decisiones, de relacionarte y de estar en el mundo.

No se trata de encajarte en una categoría, sino de reconocer aquello que te hace diferente y comprender qué necesitas para vivir de una manera más coherente contigo.

Una forma de mirarte desde otro lugar para entenderte mejor y tomar decisiones que respeten quién eres.

¿Desde dónde hablo?

Hay una mirada que me acompaña desde niña: la de quien percibe lo que ocurre en un lugar antes de saber explicarlo.

Y hay otra que he construido durante más de treinta años de profesión: la de quien ha observado cómo las personas viven sus cambios a través de la casa.

Soy Carmen Velasco, diseñadora y creadora de Ajanta Interiores.

Durante estos años he diseñado viviendas, he acompañado procesos de transformación y he enseñado interiorismo durante más de ocho años en IADE.

He podido comprobar una y otra vez que cambiar un espacio no es solamente cambiar un espacio.

También es acompañar una nueva manera de vivir.

Mi experiencia profesional y mi investigación sobre la relación entre la casa, el cuerpo, la seguridad, la identidad y la experiencia espacial han ido construyendo esta mirada.

La mirada de la niña me enseñó a percibir cómo nos hacen sentir los lugares.

La mirada de la profesional me enseñó a observar cómo las personas viven sus cambios a través de la casa.

HABITAR nace del encuentro entre ambas.

Una mirada hacia el espacio.
Y, desde él, una mirada hacia dentro.